Archivo para 24 junio 2010

Amiguit@s

Es impresionante la cantidad de gente que pasa por nuestra vida. En el colegio, en la universidad, el trabajo y en nuestras actividades extraprogramáticas, conocemos todo tipo de personas, algunas afines y otras no tanto. Algunas permanecen en nuestro marco de referencia, mientras que a otras no vemos nunca más.

Cada una de estas personas puso un sello en nuestra vida, y por alguna razón del universo estuvieron con nosotros en ese momento en particular. Algo aprendimos de ellas y en algo nos marcaron.

Pero creo que las más importantes son aquellos que han estado con nosotros en todo momento, cuando hemos querido reír hasta las lágrimas y cuando necesitamos un hombro para llorar. Los amigos son lejos un elemento fundamental, son personas que elegimos, pero que a la vez queremos tal como son. A quienes somos capaces de decirle que está haciendo algo mal y a quienes escuchamos las críticas que tienen contra nosotros.

Ayer viendo la segunda parte de la película Sex and the City, recordé la incondicionalidad e importancia de la amistad. Una de las protagonistas, Samantha, es invitada por un galán a tomar un trago. Pero ella se niega a ir en ese momento y prefiere reagendar el panorama para el día siguiente, ya que en esa ocasión está en una “noche de chicas”.

Cuando el hombre en cuestión se va, el resto de las amigas, quienes percibían una clara atracción entre ambos, le pregunta que por qué no fue con él. Samantha dice: “Por nuestra vida pueden pasar hombres y bebés, pero nosotras somos almas gemelas”.

Yo, al igual que las cuatro mujeres de la película, soy muy afortunada porque tengo preciosas amigas. Tengo tres amigas incondicionales que las conservo desde el colegio, que han sido compañeras de aventuras, de tonteras, y que sé que siempre estarán conmigo. Amigas de la universidad con quienes descubrí mi profesión y qué también sé que estarán siempre ahí para lo que necesite. Y mis pericas, con quienes surgió una amistad  absoluta en medio de la represión en la que vivíamos. También sé que los lazos que nos unieron estarán siempre ahí.

Los invito a aprovechar la muchosidad de sus amigos, a conservar la amistad que los une y a no dejar que el estrés y el paralelismo los haga perder el contacto con ellos.

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La risa aumenta la fertilidad

Es muy sabido el efecto positivo que tiene la risa y el buen humor en la vida diaria. Nos ayuda a relajarnos, a sentirnos mejor física y mentalmente y a estar en paz con nuestro entorno.

Hay algunos estudios que han demostrado que la risa tiene efectos positivos para diversos aspectos, tales como encontrar pareja, estabilidad económica, confianza en uno mismo y hasta el atractivo físico. Pero el más curioso y quizá interesante es un reciente estudio israelí, específicamente del Centro Médico Assaf Harofeh, que dice que el humor y la risa aumentan la fertilidad femenina.

Según la investigación, las mujeres en proceso de fertilización que habían estado expuestas a situaciones de humor tuvieron más probabilidades de quedar embarazadas que las que no lo estuvieron.

En la investigación se consideró un grupo de 186 mujeres de entre 25 y 40 años en tratamiento de fertilización in vitro. A la mitad de las mujeres las dejaron en reposo por una hora y al  otro grupo les mostraron el show de humor de un payaso haciendo magia y contando chistes, durante 15 minutos.

En el resultado se vislumbró lo siguiente: el 35% de las mujeres que vieron al payaso quedó embarazadas, mientras entre las que no lo vieron, sólo un 19% se embarazó. Es decir, casi el doble en el primer grupo.

Quizá el tema de la fertilización haya sido coincidencia, o quizá no. Pero lo que sí se puede recoger de todo esto es la importancia que tiene la alegría y el buen humor en nuestras vidas. Con la risa se nos olvidan los problemas y vemos la vida desde otra perspectiva.

Si nos reímos de cosas simples, de películas ñoñas o incluso de nosotros mismos, disminuiremos las cuotas de estrés que por estos días han estado muy altas, y a la larga seremos más felices. Entonces, a llorar de la risa!!!

Potencia tu muchosidad

Como ya lo he mencionado anteriormente, cada uno tiene características especiales y virtudes que nos hacen importantes e imprescindibles en nuestro entorno social. Pero estas cualidades deben ser explotadas y aprovechadas para servir al resto y  de a poquito convertir al mundo en un mejor lugar para vivir.

Una buena forma de potenciar nuestras virtudes es perfeccionarnos en la carrera que estudiamos, para así ser profesionales más integrales, responsables de la labor que llevamos a cabo diariamente y para poder entregar un mejor servicio en nuestros trabajos.

Por estos días se vence el plazo para postular a las Becas Chile, una buena instancia para que las personas que no contamos con los medios económicos suficientes podamos optar a perfeccionar nuestros estudios en el extranjero. Personalmente, he estado leyendo las bases y tratando de recopilar los papeles necesarios para postular, y debo decirlo, es muy engorroso y burocrático.

Hoy en la mañana fui a mi universidad y me tenían como el compra huevos!! Que vaya a R1 (los edificios ahí tienen esa denominación, R1, R2, R2, etc.) a sacar la concentración de notas y el ranking de egreso y titulación, pero al llegar me dicen que debo comprar las estampillas en la Biblioteca. En la Biblioteca el niño que las vende aún no llega. Aprovecho de ir a sacar el certificado de título a otro R (porque el mío claramente se me perdió). Luego voy a comprar las estampillas y parto una vez más a todos los lugares a dejar las estampillas para que me digan que los certificados estarán listos como en una semana más.

Además de esos papeles se requieren otros documentos como:

– Cartas de recomendación de dos personas

– Llenar varios formularios

– Escribir una carta con las motivaciones para postular a las becas

– Especificar la universidad y curso al que se quiere optar, incorporando número de horas y clases, profesores, entre otros datos.

– Si se desea ir a estudiar a un país con otro idioma que no sea el español, se debe rendir un test para ver el nivel del idioma.

Pero, aunque el trámite es engorroso y requiere dedicar tiempo para rellenar los formularios y recopilar los documentos, creo que es una buena oportunidad que no se debiera dejar pasar. Yo voy a postular, y aunque no quede seleccionada, sé que si no lo hago me voy a arrepentir en el futuro.

Los invito a potenciar sus habilidades y virtudes y a buscar opciones convenientes y útiles para explotar su muchosidad.

Sinceridad

Una vez más tomaré el ejemplo de uno de nuestros maestros en muchosidad, los niños. Ellos siempre dicen lo que piensan y no temen herir los sentimientos de nadie, porque para ellos lo más importante es ser honestos y decir siempre la verdad.

Una de mis tantas sobrinas pequeñas, la Nena, tiene una gran cualidad. Además de ser extrovertida, alegre, coqueta y sociable, no tiene pelos en la lengua. Si quiere decir algo lo dice, y aunque pueda afectar el ego de algunas personas, es tan chistosa que uno termina riéndose y aprendiendo de su honestidad.

El otro día la Nena iba con una compañerita de su colegio y con la mamá de ella, en el turno de regreso a la casa. En el trayecto, la mamá llamó a su marido por celular con discado por voz y dijo: “Gordito”. La Nena se rió y comentó: Qué mala, ¿por qué le dices gordito? Porque es un poco gordito, añadió la mamá de la compañerita. “Es un poco más que gordito”, dijo entre risas la enana.

Al terminar la conversación con su marido, la señora le dice: “Chao, beso”. “Ohhhhhhhhhh le dijo obesoo, que mala le dijo obeso”, malentendió la Nena. Su compañerita le pregunta: “¿qué es obeso?” Es mucho más que gordito, le explica la Nena. A la mamá lo único que le quedó por hacer fue reírse y disfrutar de la espontaneidad y gracia de la pequeña.

Claramente, éste es un ejemplo drástico y obviamente no podemos ir por la vida diciéndole a la gente que está gorda, pero si en ocasiones dijéramos lo que pensamos estaríamos más tranquilos y relajados y podríamos reírnos hasta de nosotros mismos, porque a la larga, ésa es la mejor medicina: la risa.

Singing in the rain

En Santiago solemos relacionar la lluvia con anegamientos, inundaciones, congestión vehicular, enfermedades respiratorias y múltiples problemas. Es complicado tener muchosidad en un día tan mojado como el de hoy.

Sin embargo, es importante ver el lado positivo a cada situación y tratar de rescatar algo de los días lluviosos. Por ejemplo, los niños alucinan con un día así. Se ponen sus botas de plástico negras, una gruesa parca, un gorrito de lana y van a disfrutar de la lluvia. Saltan en charcos, corren con el agua corriendo por su cara y ríen por sentir que están viviendo una gran aventura.

Son felices porque llegando a su casa los espera su mamá con unas crujientes, calentitas y calóricas sopaipillas y un vaso de leche tibia. Y cuando van a dormir, el ruido de la lluvia cayendo en el patio, en los árboles del jardín, los acuna y los hace soñar profundamente.

A los adultos, en cambio, nos desespera mojarnos. Se nos ensucia la ropa, se desarman nuestros peinados, el frizz nos ataca debido a la humedad, los tacos nos desesperan porque no podremos llegar a tiempo a nuestros lugares de trabajo, entre otros aspectos.

Los invito a aprovechar un día como hoy, a dejarse llevar por la magia de la lluvia y a jugar como niños que tienen su muchosidad a flor de piel. A comer muchas sopaipillas y calzones rotos, a compartir con la familia alrededor de la estufa y a disfrutar del calor del hogar.

Seamos felices como Gene Kelly en el siguiente video, quien hasta canta bajo la lluvia, demostrando toda su muchosidad.

La muchosidad del triunfo

Sin lugar a dudas, el Mundial de Fútbol ha tenido este año a todo el país expectante y feliz por la oportunidad de ser parte de esta fiesta internacional.

Pero la gran alegría llega en un momento como hoy, en que todo el país se une frente a la satisfacción y emoción de un triunfo. Con trompetas, banderas, globos y sombreros, Chile entero está celebrando junto a la Roja la victoria por un gol a cero sobre Honduras.

Los efectos de este triunfo son inconmensurables. Las sonrisas de todos en la calle, los bocinazos de los autos, los artículos tricolores que se ven pulular por la ciudad, animan a cualquiera e incrementan la alegría, la esperanza por un futuro mejor y el ánimo para trabajar y estudiar cotidianamente.

La muchosidad generada en el ambiente nacional tras esta conquista que nos regala hoy la selección chilena, se respira en el aire y es necesaria para un país que ha sufrido catástrofes naturales tremendas y que se ha visto inmerso en el estrés y en la preocupación constante.

Los invito hoy a aprovechar esta alegría, a sentirla y a propagarla en el resto. A que la emoción no disminuya con los días, sino que se incremente, independiente si se gana o pierde en los próximos partidos. Lo importante no es el triunfo en sí, sino la muchosidad que despierta en nosotros en situaciones como ésta.

A jugar, a jugar

Los niños son individuos que saben mostrar al mundo su muchosidad interior. La tienen a flor de piel y no temen hacer el ridículo ni equivocarse, porque a ellos lo que les interesa es divertirse y descubrir cosas nuevas. Son nuestros mejores maestros.

Cuando uno juega con un niño se asombra de la creatividad que ellos tienen de transformar un simple objeto en un elemento de gran valor, de crear castillos con sólo un par de sillas o de convertir el patio de la casa en un bosque tenebroso.

Sus temores son totalmente diferentes a los que tenemos los adultos. Nosotros nos aterrorizamos si alguien nos apunta y dice que lo que hacemos está mal. Tememos darnos cuenta que nos equivocamos y a muchos nos es muy difícil aceptar críticas. Pero los niños se asustan si ven una película de terror, si se dan cuenta que se perdieron y no encuentran a su mamá o si los retan porque cometieron una travesura.

Yo tengo la suerte de tener muchos niños en mi vida. Mis sobrinos y sobrinas me muestran diariamente su muchosidad y me recalcan que lo importante es reírse, jugar de manera creativa y disfrutar. Los adultos nos preocupamos de que la casa esté limpia, de que no se rompa nada, pero a la larga eso da lo mismo.

Las risas de los niños son tan especiales, vienen desde el alma y son cien por ciento reales. Nunca se van a reír si no lo sienten. Si se ríen es porque algo les causó mucha gracia y necesitan expresarlo en su máxima expresión.

Los invito a jugar más con los niños de sus familias, a contagiarse con esas risas pícaras y sinceras, a abrazarlos y entender que ellos necesitan expresar su muchosidad. Vayan con ellos a la plaza y revuélquense por el pasto hasta quedar mareados; jueguen a las carreras y corran lo más rápido posible, hasta que les de puntada en el costado; canten en voz alta junto con ellos hasta gritar, y por sobre todo, contágiense con su energía infinita.