Ritos

Quedan exactamente 10 días para que se acabe este 2010, un año difícil que nos ha puesto muchas pruebas, pero que a la vez nos ha enseñado a ser fuertes, perseverantes y a salir adelante a pesar de las vicisitudes.

Como éste ha sido un año complicado, muchos quieren que se vaya pronto. Por lo mismo, creo que es importante darle término con reflexión, alegría y muchas ganas de que el próximo 2011 sea un período lleno de paz, tranquilidad y bendiciones.

Los ritos en estas ocasiones son fundamentales, a mi parecer. El ser humano necesita este tipo de “ceremonias” para darle importancia y sentido a las situaciones. Y este fin de año, el rito es fundamental, sobre todo para renovar las energías y comenzar el 2011 cargados de buenos pensamientos y deseos.

Aunque algunos crean que las cábalas son puras tonteras y supersticiones baratas, yo siento que de alguna u otra forma nos ayudan a dar término a una etapa y comenzar otra con la mente y el espíritu recargados, y con toda la fe de que éste será un año mejor.

En mi casa, con mi mamá siempre nos encargamos de que todos comamos 12 uvas después de darnos los abrazos de las 12. La idea es que uno pida deseos por cada uva que se come, que representa cada mes del año. También hemos comido lentejas y hemos salido a dar una vuelta a la manzana con una maleta.

Aunque quizá no todos los deseos que pedimos se cumplieron y no viajemos todos los años, el hecho de que todos juntos nos congreguemos y pensemos en que el futuro será mejor y deseemos cosas buenas, ya ayuda a que las energías se muevan y a que la fe se engrandezca.

Me acuerdo de un año en que nos fuimos con unos amigos al campo a pasar el Año Nuevo y nos dedicamos a hacer toda clase de rituales. Quemamos un mono, comimos uvas y nos pusimos monedas en los zapatos. Incluso partimos un diente de ajo, lo envolvimos y lo guardamos en la billetera. Supuestamente había que dejarlo ahí todo el año para tener plata los 365 días, pero la billetera quedó tan hedionda que no aguantamos y lo tuvimos que botar  a la basura.

Y hace cinco años, en otro Año Nuevo en el que no tenía pololo, mi mamá me compró un par de calzones amarillos, y aunque no creía mucho en eso, me los puse esa noche. Y aunque ustedes no lo crean, ese año me puse a pololear con mi niño amado, con el que llevamos más de cuatro años juntos. Quizá fue coincidencia, pero finalmente se cumplió el propósito del luminoso calzón.

Los invito a desear de corazón paz y prosperidad para el próximo año. Si quieren entretenerse un rato con su familia pueden hacer los típicos rituales de fin de año, y si no se sienten cómodos llevándolos a cabo, creo que sólo basta con solo mentalizarse, abrazarse y desearse cosas buenas en este nuevo período.

Les dejo esta nota por si quieren ideas de cábalas para realizar en la noche de Año Nuevo: Cábalas de fin de año

Anuncios

0 Responses to “Ritos”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: