Archivo para 22 marzo 2011

Nuestros niños

Con el correr de los años me he hecho seguidora de las teleseries nocturnas de TVN. “Dónde está Elisa” generó una especie de adicción en mí por ver series en la noche, lo que también me creó el hábito de acostarme tarde todos los días y estar muerta de sueño en el trabajo al día siguiente.

“40 y tantos” era entretenida, pero un poco banal. Siento que ridiculizaban algunas situaciones y mostraban lo peor de las personas que tienen esa edad, y no creo que en la realidad sea tan así, sobre todo con gente de clase media y baja. Pero la veía igual y necesitaba saber qué iba a suceder con la tía que estaba enamorada del sobrino, por ejemplo.

Y con “El laberinto de Alicia” me han pasado hartas cosas. Sin lugar a dudas, es una serie entretenida, con mucho suspenso, que te agarra desde el primer capítulo y te deja en ascuas y con muchas ganas de ver el siguiente. Pero además trata un tema que es muy común en la actualidad, pero que no se maneja con la responsabilidad, transparencia y el compromiso con el que se debiera.

Yo tengo muchos sobrinos y sobrinas, y los niños han sido parte de mi vida siempre. Son seres fundamentales para mí y sin ellos me moriría. Me han entregado tantas alegrías que de sólo pensar que algo así les pudiera ocurrir me genera mucha angustia, una pena tremenda y una rabia sin límites.

Debido a esto, creo que es positivo que en el país se hable del tema y que una serie como ésta haga que se tomen todas las precauciones del caso, tanto en los colegios como en los hogares, para que nuestros niños no tengan que sufrir un abuso de este tipo, que al final no tiene vuelta atrás.

Y que, tal como aparece en el programa, es fundamental que estemos atentos siempre al comportamiento de nuestros niños, que al final son los nos pueden hacer saber de forma certera si les está pasando algo o no. Fijarnos si están más callados, si son más esquivos, si comienzan a tener miedo sin un motivo aparente, si andan más sensibles o simplemente si están comportándose de manera diferente a como lo hacen siempre.

Somos quienes más los conocemos y con quienes tienen mayor cercanía, por lo que está en nosotros mismos acompañarlos, darles toda la confianza del mundo, hacerles sentir que son lo más importante para nosotros y hacerles saber que los defenderemos con garras y uñas de cualquier adversidad.

Perseverancia real

Siempre que me otorgan mayores responsabilidades en el trabajo me surgen inseguridades con respecto a si seré capaz o no de llevar a cabo lo que me piden. Para las personas que tienen algún tipo de discapacidad o invalidez, debe ser aún peor, ya que deben esforzarse el doble para cumplir con las tareas que deben realizar.

Y si el cargo que desempeñas tiene mayor importancia y necesita que todos los sentidos funcionen a la perfección, es aún peor. Cuando pienso en qué habrá sentido Jorge VI cuando tuvo que asumir la corona de Inglaterra siendo tartamudo, realmente me angustio al ponerme en su lugar.

En la película “El Discurso del Rey”, la actuación de Colin Firth es tan sorprendente que uno realmente siente la frustración que tiene su personaje por no poder decir una frase de corrido. Para quienes no hayan visto la película y no se acuerden de la historia de este monarca, les resumo un poco.

Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor era el segundo de los hijos del rey Jorge V del Reino Unido, y desde pequeño, desde los cinco años aproximadamente, era tartamudo. Cuando su padre falleció, su hermano, Eduardo VIII, subió al trono, pero tras una relación amorosa con una mujer casada, decide abdicar. Es ahí cuando asume Alberto convirtiéndose en Jorge VI.

Pero el proceso previo a su llegada al trono es realmente terrible para él. Tras visitar centenares de doctores y de seguir múltiples tratamientos en vano, Alberto ya había perdido las esperanzas de vencer su discapacidad. Su padre lo hostigaba y obligaba a hablar de corrido, siendo evidentemente imposible para él. Y su hermano se burlaba de él diciendo que jamás podría ser rey debido a su tartamudez.

La esposa de Alberto, Isabel, se convierte en una figura fundamental en su tratamiento. Siempre estuvo buscando distintas alternativas para ayudar a su marido. Y en una de esas búsquedas, encuentra a un experto en solucionar este tipo de trastornos.

Gracias a la ayuda de este profesional, al apoyo incondicional de la reina y a su perseverancia, Jorge VI sale adelante, no sin antes sufrir y estresarse en los momentos previos a un discurso o relato.

Al salir del cine, quedé maravillada con la película, la actuación, la fotografía y la producción. Pero más me llamaron la atención dos cosas. Primero que todo, el cuidado que debemos tener con nuestros niños. Con nuestras actitudes, enojos y críticas los podemos traumar de tal manera que incluso pueden desarrollar un problema tan grande como lo es el tartamudeo.

Y por otro lado, el hecho de que una persona tartamuda haya podido lidiar con su problema y convertirse en un monarca de importancia mundial, es notable. Por lo mismo, es sumamente relevante darse cuenta de que nuestras inseguridades pueden ser ínfimas y que con un poco de esfuerzo, constancia y confianza en nosotros mismos las podemos vencer.  ¡Si un rey tartamudo pudo, cómo nosotros no!

Para todas…

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, que conmemora la incorporación de la mujer al trabajo, sobre todo con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, período en el que mientras los hombres debían ir al frente, eran las mujeres las que tenían que mantener el hogar.

En la actualidad, el panorama se ha ampliado y las mujeres nos hemos vuelto uno de los pilares fundamentales del hogar, junto con el hombre. Incluso, hay familias en las que es la mujer la que lleva la casa, la que se preocupa de la crianza de los hijos y la que debe salir a trabajar diariamente para mantener a su familia. Y todo esto sin un hombre al lado.

Tengo la bendición de ser parte de una familia repleta de mujeres, de todas las edades, de diferentes caracteres, que a pesar de todo, siempre han salido adelante con sus familias y han dado lo mejor de sí para que las cosas resulten bien.

En mi casa, por ejemplo, mi papá y mi mamá han sido siempre pilares del hogar. Pero en este día rescataré la labor de ella, una mujer fuerte, perseverante y que siempre se posterga por los demás. Durante sus ocho embarazos trabajó hasta el último día, hasta que tenía que partir rapidito a la clínica. Sus hijos y su marido siempre han sido lo más importante para ella, y es impresionante cómo siempre trata de buscar el bienestar de todos, en pequeños detalles, demostrándonos siempre su amor incondicional.

Además de ella, en mi familia hay muchas mujeres maravillosas, fuertes, decididas, y generosas, que entregan todo de sí por el bienestar del resto. Mi abuelita, la mamá de mi papá, fue una mujer asombrosa. Lamentablemente, yo no la pude conocer mucho, ya que falleció cuando yo tenía tres años, pero de acuerdo a lo que me cuentan, puedo dar fe de que era una mujer abnegada, que adoraba a su hijo y a sus nietos, y que fue de gran ayuda para mi mamá al momento de criar a su gran familia, mientras ella debía salir a trabajar. Era divertida y entretenida, como las abuelitas de los cuentos que relatan historias sorprendentes.

Mi tía, la hermana mayor de mi mamá es una mujer que también ha tenido que salir adelante, sin tener estudios profesionales, pero utilizando sus propios talentos. Y todo lo tuvo que hacer sola, sin un hombre que la apoye. Y aún cuando ha tenido muchas vicisitudes durante su vida, siempre la he visto amable y acogedora. Cuando era chica e íbamos a verla a su casa, siempre preparaba cosas ricas para la hora del té y siempre, para nuestros cumpleaños y para la Navidad, nos tejía un chaleco o nos confeccionaba alguna prenda de vestir. Ése era su talento que ha compartido con todos.

Los invito en este Día Internacional de la Mujer, a recordar a las mujeres maravillosas de sus familias que ya no están con ustedes y a aprovechar a las que aún siguen en sus vidas, retribuyéndoles todo el amor incondicional que siempre les dan.