Archivo para 11 julio 2011

¿Los nuevos 20?

Desde que mi grupo cercano y yo estamos en el período del cambio de folio he escuchado muchas veces la frase que dice que los 30 son los nuevos 20. Yo creo que ese dicho se utiliza porque las personas nos sentimos igual de joviales que a los 20 y tenemos muchas posibilidades de pasarlo bien, tal como los que tienen diez años menos. Aparte que la sociedad en sí ha cambiado y antiguamente a los 30 se tenía la vida resuelta, mientras que ahora las posibilidades son infinitas.

Pero independiente de eso, no estoy de acuerdo con esa frase. Para mí los 30 han sido sumamente distintos a los 20 por muchas razones, y ambas edades han tenido sus bendiciones. A los 20 estaba estudiando en la Universidad, participaba de CVX, no tenía pololo por lo que aprovechaba de salir mucho con mis amigas.

A los 20 era una niña que aún no sabía qué le deparaba el futuro, no tenía idea qué quería hacer más adelante, y que sólo pensaba en cómo le iba a ir en la prueba del lunes o dónde sería la próxima reunión de CVX. Era tímida y miedosa y me complicaba mucho arriesgarme. En todo caso, las responsabilidades que tenía no eran muchas y las posibilidades de arriesgarme tampoco.

En 10 años han pasado muchas cosas en mi vida. Comencé mi aventura en la vida laboral, me titulé, me puse a pololear y me fui a vivir sola. Vi sufrir a muchos seres queridos, y yo a su vez, tuve que verme enfrentada a un sinnúmero de injusticias laborales. Pero en el transcurso de los años, conocí a personas maravillosas y fui aprendiendo a enfrentar mis miedos, a manifestar mis inquietudes, a confiar en mí misma, a mejorar como persona y como profesional, y a valorar el trabajo que realizo.

Por todo esto, creo que los 30 no son los nuevos 20, sino que son aún mejores. Una persona de 30 ya no teme enfrentar sus miedos y temores, sino que se para ante la vida con seguridad, confianza y con la experiencia de haber aprendido cosas nuevas, pero también con las ganas de seguir mejorando y cultivando mayores conocimientos y virtudes.

Por lo menos a mí, todo lo que sufrí en mis experiencias laborales me sirvió mucho para aprender, para desafiarme a seguir adelante, a perseverar y a no darme por vencida. Ahora, gracias a eso, tengo la posibilidad de desempeñarme en un muy buen trabajo y hacer lo que me gusta, con las mejores condiciones. Pero no lo podría haber hecho si no hubiera tenido el aprendizaje y sufrimiento previos.

Y bueno, no es menor el hecho de que a los 20 uno no tenía ni un peso, y que los papás nos daban plata para la fotocopia y sería. En cambio a los 30, después de algunos años laborales, uno puede tener la satisfacción de tener un ingreso mensual que permite pagarse sus propias cosas, tener independencia y a la vez darse algunos gustitos.

Así que chiquillos y chiquillas, para los que ya cumplieron 30, disfruten a concho esta etapa que es maravillosa y llena de nuevos desafíos. Y para los que están por cumplirlos, no se asusten ni se sientan viejos. Aprovechen esta edad que es muy entretenida, que trae muchas cosas nuevas y que permite arriesgarse, quererse y llenarse de muchosidad!